Noticias

BMW R 1200 R, Sencilla y polivalente. Disponible en Blafermotos.

28-05-2014

Blafermotos amplia su flota de motos con la BMW R 1200 R

La Roadster de BMW es una moto con la que puedes ir a diario a trabajar, salir de curvas con tus amigos, viajes de media distancia y, si te lo propones, también largos viajes. Depende de ti, porque esta BMW está dispuesta a todo pese a su aparente sencillez. ¿Te vienes a dar una vuelta en la R 1200 R?

El concepto

Para empezar vamos a aclarar de dónde viene el nombre de la R 1200 R. La primera de las erres se debe a la configuración de su motor, un bóxer de dos grandes cilindros opuestos, todo un clásico dentro de la marca bávara. 1200 por la cilindrada del propulsor, que en realidad cubica exactamente 1.170 cc. Y la segunda R viene de Roadster, aunque este tipo de motos suelen llamarse naked a secas por su “desnudez” o falta de carenados.

La “R” es una moto sencilla, con una estética discreta y, posiblemente, una de las BMW más humildes estéticamente. Pero es muy completa, vale para todo y además tiene una conducción fácil y agradable. Esta generación lleva ya tiempo en el mercado, se presentó en 2011.

Además del motor bóxer se caracteriza por su esbelta trasera en color negro mate, las elaboradas llantas y un pequeño carenado sobre el redondo faro delantero que lo integra en la línea de la moto.



Cómoda y con posibilidades

Si colocas la R 1200 R sobre el caballete, cierras los ojos, pasas la pierna por encima y te sientas sobre el asiento, tus manos y pies irán justo a los puños del manillar y las estriberas en el primer intento. La postura es totalmente natural y eso redunda en una tremenda comodidad y control sobre la moto cuando estamos en marcha. Manillar alto pero no en exceso a la distancia justa para que nuestra espalda permanezca erguida y con la inclinación justa para repartir nuestro peso entre pies, manos y “trasero”. Estriberas ni muy altas ni muy bajas, ni muy adelantadas ni muy retrasadas, en ese punto justo donde nos permitirán recorrer muchos kilómetros con la mínima fatiga y sin llegar a rozar contra el suelo incluso en conducción deportiva. El asiento de serie se encuentra a 800 milímetros de altura respecto al suelo, es estrecho y permite llegar bien al suelo, pero si lo necesitas, una de las opciones es la de asiento rebajado.

El cuadro de instrumentos es de tamaño generoso y nos sirve para desviar bastante viento, aunque nuestra unidad de pruebas cuenta con una pantalla opcional. El cuadro está formado por dos grandes relojes analógicos para el velocímetro y el cuentavueltas, entre ellos se sitúa una gran pantalla donde encontramos el indicador de nivel de temperatura del motor, nivel de combustible, odómetro, dos parciales, reloj horario, indicador de marcha engranada y, si tiene ordenador de a bordo opcional, sus diferentes funciones. Los mandos tienen la distribución clásica de BMW, creo que junto con la RT son los únicos modelos de la marca bávara que mantienen esa distribución. Los más puristas dicen que es mucho más intuitivo, pero los últimos modelos de BMW presentan unas piñas como las de la mayoría de motos del mercado, con los intermitentes en un único mando en la piña izquierda.

El pasajero dispone de dos asideros laterales y estriberas con recubrimiento de goma, situadas de tal forma que no le obligan a contorsionarse y que pueda disfrutar de viajes largos. El asiento de nuestra unidad de pruebas es opcional, tiene formas más marcadas, con más desnivel entre piloto y acompañante, y el interior de gel para lograr una mayor comodidad. Otra opción de esta unidad son las maletas laterales, las típicas de BMW, pero hay que destacar su sistema de anclaje a la moto, que pasa prácticamente desapercibido cuando no llevamos puestas las maletas.



Ciclo muy peculiar

Chasis tubular de acero, paralever trasero y telelever delantero. El esquema de suspensiones de esta BMW es normal para la marca alemana, pero poco tiene que ver con el de cualquier otra moto. El paralever es un enorme monobrazo que discurre por el lateral derecho y sujeta la rueda trasera a la vez que aloja en su interior el cardán de la transmisión. El telelever está compuesto por una horquilla que aparentemente es convencional pero se ancla al chasis por la tija inferior (que va a ras de aleta) y es ahí donde se encuentra el verdadero sistema de amortiguación y suspensión en forma de monoamortiguador con muelle exterior. Gracias a este sistema las aceleraciones y frenadas interfieren menos en el trabajo de la suspensión delantera. Como opción, la R 1200 R puede disponer de suspensiones regulables ESA II, que permiten modificar la precarga del muelle en función de la carga que llevemos y también la dureza del hidráulico para conseguir diferentes comportamientos de la moto, uno más cómodo, un intermedio y otro más deportivo.

Las llantas y neumáticos tienen medida convencional, 17 pulgadas de diámetro con 120/70 para el neumático delantero y 180/55 para el trasero. Lo que no es tan normal es su diseño de múltiples y finos radios muy elegantes. En la llanta delantera pasa un poco desapercibido porque el equipo de frenos las tapa un poco y en la trasera se luce por el lado izquierdo, pero el grueso silencioso del escape también oculta visualmente una parte de la llanta. Hablando de frenos, en la rueda delantera se opta por dos discos de 320 mm de diámetro con pinzas de cuatro bombines y en la trasera un único disco de 265 milímetros y pinza de dos bombines.



Un motor con historia

Quizá el punto más característico de las motos BMW sea su motor bicilíndrico en bóxer, un enorme propulsor con dos cilindros opuestos situado en posición longitudinal y refrigeración por aire y aceite. Esta generación del bóxer se presentó en 2011 y como novedad incorporaba un doble árbol de levas en cabeza para mover las cuatro válvulas de cada cilindro. Tiene una cilindrada de 1.170 cc, 110 CV de potencia a 7.500 rpm y un enorme par motor de 119 Nm a 6.000 vueltas. Es un motor con el que se ha dado la vuelta al mundo, el mismo que montaba la BMW R 1200 GS y que todavía lleva la R 1200 RT, pero la última generación de la GS lleva un nuevo propulsor con parte de la refrigeración por agua, más potente y compacto que, muy probablemente, no tarde mucho en llegar al resto de la gama R.

El cambio es manual de seis velocidades, tiene un tacto preciso pero hay que meter las marchas con cierta decisión si no queremos errar en el cambio. El embrague es un monodisco en seco con mando hidráulico. 

La transmisión secundaria es por eje rígido o cardán, un punto a favor para los que buscan un mantenimiento mínimo o afrontar largos viajes.



Hasta donde tú quieras

La Roadster es una moto que destaca por su facilidad de conducción, no es la mejor en nada, pero no es mala en nada. Con la R puedes ir a diario a trabajar con comodidad, la postura de conducción erguida y su manillar alto y ancho te dan seguridad en ciudad, visibilidad y un control sobre la moto vital para salir airosos de situaciones que requieren una reacción rápida.

Si quieres salir de curvas con los amigos el domingo, tampoco hay problema. Seguro que no es la moto más deportiva del grupo y tampoco la más ágil, pero puedes mantener un ritmo que te permitirá disfrutar y sin que te esperen. El motor “corre” aunque hay que estar atento al tacómetro porque el rango de revoluciones donde va mejor es bastante estrecho. La R 1200 R se muestra aplomada en curvas rápidas y medias, pero le cuesta un poco trazar las lentas y también te hace trabajar en los cambios de dirección. Sus 223 kilos de peso se dejan notar en este tipo de trazados.

Salimos a autovía y aquí es donde el carácter del motor bóxer hará las delicias de sus fieles seguidores.  Rodando a buen ritmo el consumo medio no pasó de los 5,5 litros a pesar de llevar las dos maletas a tope y una bolsa sobredepósito grande también llena hasta arriba. A ritmo tranquilo, con carga y dos personas, esta moto puede hacer consumos por debajo de los cinco litros a los cien.

Conclusiones

La característica principal de la R 1200 R es su polivalencia, pero fijándonos más en los detalles descubrimos una moto cómoda, fácil de conducir, una moto que gasta poco y que tiene una fiabilidad más que probada. Su diseño atemporal hace que los años no pasen por ella al mismo ritmo que otros modelos más llamativos, es discreta, sencilla y elegante. Una BMW con el clásico motor de BMW, una moto que vale un poco para todo, que no te defraudará en nada y con la que puedes disfrutar en muy diversos escenarios. Eso sí, tiene un precio elevado, pasa los 13.000 euros “pelada” y lo normal es que, ya que estás, le pongas unas cuantas opciones de la larga lista que la marca alemana tiene preparada. ¿Recomendaciones? La cúpula, los puños calefactables y, si vas a viajar, las maletas laterales.